1. Transición de la economía informal al trabajo decente
"En muchos de los países en desarrollo, la mayor parte de la personas en edad activa
encuentran empleo en la economía informal y no en la economía formal, sufriendo así
con frecuencia condiciones de empleo precario y graves déficits de trabajo decente.
La prevalencia del empleo informal en muchas partes del mundo, no solo afecta
a los niveles de vida actuales de la población sino también representa una grave
limitación que impide a los hogares y a las unidades económicas que aumenten su
productividad y puedan encontrar un camino para salir de la pobreza.
De acuerdo con las estimaciones más recientes, el empleo no agrícola de la economía
informal constituye el 82% del empleo total en Asia Meridional, el 66% en África
Subsahariana, el 65% en Asia Oriental y el Sudeste asiático (excluyendo China) y el
51% en América Latina. Estas medias ocultan grandes disparidades entre países.
En lo que se refiere a los trabajadores jóvenes, datos agregados procedentes de
20 países indican que tres cuartos de trabajadores de entre 15 y 29 años se ven
involucrados en la actualidad en el empleo informal.
La economía informal crece en un contexto de escasos resultados de crecimiento en
términos de creación de empleo productivo, lo que lleva a un alto nivel de desempleo,
subempleo, empleo informal y pobreza. Dados los déficits en términos de trabajo
decente de la economía informal, escapar de la informalidad se presenta cada vez
más como el reto de desarrollo principal de todas las regiones y como un factor
fundamental para alcanzar el trabajo decente como objetivo de desarrollo global así
como una globalización equitativa. Sin embargo, los trabajadores de la economía
informal difieren entre sí ampliamente en términos de ingresos, estatus laboral,
sector económico, tipo y tamaño de la empresa en la que son empleados, ubicación
y protección social y laboral.
Extender la cobertura a un conjunto tan heterogéneo de trabajadores y unidades económicas requiere la implementación de numerosos (y coordinados) instrumentos que se adapten a las características de los diferentes grupos, a las contingencias que cubrir y al contexto nacional. Una de las limitaciones mas evidentes es la falta de competencias y las dificultades de coordinación de las instituciones responsables de dar respuesta a estos problemas.
La ESS representa una vía muy prometedora en este sentido. Ofrece otros medios para
afrontar el empleo vulnerable y para cubrir la transición de la economía informal a la
economía formal en condiciones de trabajo decente. En el contexto de un ambiente
político e institucional propicio, la ESS puede tener un papel fundamental en la
realización del objetivo de trabajo decente junto con sus elementos constituyentes
de generación de empleo, diálogo social y normas del trabajo en asociación con los
derechos de los trabajadores y la protección social. La organización de trabajadores y
productores de la economía informal en varias formas de asociaciones y cooperativas
puede desempeñar un papel importante a la hora de tratar las deficiencias del
mercado. Las organizaciones de ESS pueden facilitar el acceso a financiación,
información sobre el mercado, insumos, tecnología, mercados y servicios de apoyo, a pesar de ello la legislación relativa aún se mantiene 45 años retrasada, concebida como un instrumento de creación de privilegios para concentrar poder y recursos.
Existen graves carencias para mejorar la capacidad de los productores de negociar mejores precios e
ingresos. Las iniciativas de ESS, aunque pueden no estar particularmente abiertas a
los sectores más pobres de la población, pueden, sin embargo, reducir las asimetrías
de poder y de información que existen dentro del mercado laboral y del mercado de
la producción así como mejorar el nivel y la regularidad de los ingresos. Esto resulta
particularmente importante en sectores como el alimentario o de la agricultura,
que experimentan la competencia y la inseguridad a nivel mundial. Los reducidos
requisitos de capital necesarios para formar ciertos tipos de cooperativa pueden ser
beneficiosos para trabajadores informales que pretendan poner en marcha actividades
empresariales. Desde un punto de vista agregado, las cooperativas se encuentran
entre los mayores empleadores de muchos países del mundo, tanto del Norte como
del Sur. Las instituciones de microfinanciación solidarias y los grupos de autoayuda
con frecuencia facilitan el acceso a aquellos recursos que son esenciales para iniciar
y desarrollar actividades de generación de ingresos.
El rápido aumento de nuevas formas de empresas sociales con actividades diversificadas
parece haber generado una cantidad de empleo significativa en regiones como Europa,
Asia oriental y el Sudeste asiático, a pesar de que los datos sobre la contribución
agregada de las organizaciones de ESS a la generación de empleo para grupos
marginales aún no están disponibles.
Si bien sus salarios y sus condiciones laborales pueden estar por debajo de los
estándares, las organizaciones de ESS tienden a identificarse con los principios
de trabajo decente lo que, con frecuencia, resulta natural para organizaciones que
se ocupan de trabajo asociativo que integra tanto la dimensión laboral como la
del capital. A través de la toma de decisiones participativa y la democracia en el
lugar de trabajo, cuestiones relativas a las normas del trabajo y los derechos en el
trabajo con frecuencia caracterizan de modo prominente las organizaciones de ESS.
Dichas prácticas también permiten a los trabajadores y los productores implicados
articular y defender sus demandas comunes y canalizarlas hacia actores económicos
y autoridades públicas pertinentes".
En Guatemala es muy importante facilitar una esta transición, para ello se requiere actuar en varios frentes simultáneamente y diseñar una estrategia que comience por reconocer la importancia que tiene el trabajo informal en el sostén de muchísimas familias y el minimizar las fuentes de convulsión social. Otro aspecto importante es pensar que las acciones de dignificación deben incluir a todos quienes trabajan arduamente por una retribución mínima, pero honrosa. Se requiere que las acciones sean comprensivas en el sentido de partir de los requerimientos que los mismos actores realizan, en generar las acciones con la voluntad política y los recursos. Evitar la commiseración y la caridad y propiciar el compartimiento de valor, como esencia de una mayor inclusión y equidad. Muchos de estos factores de éxito se pueden logar si se comienza por tener cohesión entre todos los ciudadanos concientes y responsables. VAMOS POR UN PAIS VIVIBLE


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