Dialogo de sordotontos
Ha estado tomando más fuerza la necesidad de realizar un
alto obligado y buscar caminos de dialogo para evitar que el país supere a
Somalia para que trate de superar a
Nueva Zelandia en la percepción de corrupción. Actualmente tenemos un sin fin
de indicadores, gracias a recursos como el Big Data y otros recursos, sin
embargo cualquier intento de revertir este proceso degradante solo se podrá
lograr si se cumple con que «Hay que
reaprender una vida democrática normal, reaprender a tomar iniciativas en el terreno
de las ideas y de la práctica, en la búsqueda del debate apasionado, reaprender
este grado de tolerancia hacia los errores que es imprescindible para descubrir
la verdad, reaprender la plena independencia del juicio y del carácter»
Mentalidad social prevaleciente
En medio de una sociedad con una mentalidad altamente
conservadora este ejercicio se transforma en una auto depuración que requeriría
de líderes con valores bien
cimentados, dispuestos incluso a
sacrificar su liderazgo y reconocer sus errores pensando en el bien superior
que es un país íntegro y humanizado. Pero los largos años en los que se ha
añejado por varios siglos. No podemos señalar únicamente al tipo de invasión de
la que fue víctima nuestro territorio, ni a la extremada concentración a la que se sometió el uso de los recursos en general, ni a la
exclusión extrema que se aplicó a la población sojuzgada, simplemente tiene su
cimiento en la falta de valores humanos de los invasores y la ferocidad y
salvajismo con la que se impusieron, tal como era costumbre. Pero lo terrible
es que estos usos culturales depredadores no han evolucionado casi nada, las
relaciones entre invasores y sojuzgados siguen teniendo los mismos matices, la
dominación por la vía de la inanición y el miedo sigue creciendo, lo cual se
evidencia en la enorme intensidad de la desnutrición especialmente entre la
población menos favorecida por los modos
de producción que se manifiestan en modos de sujeción al margen de los
preceptos básicos postulados y
universalmente aceptados por los derechos humanos.
Superación de limitantes conceptuales
Incluso para satisfacción de los más recalcitrantes retrógrados
es básico reconocer que "Marx no es un filósofo de la igualdad y de la
supremacía del bien público sobre el interés privado, sino un filósofo de la
libertad y de la individualidad. La relativa igualación de las condiciones (que
no puede ser una nivelación o una homogeneización, ya que los seres humanos, en
muchas de sus características y capacidades, son «individuos desiguales [y no
serían distintos individuos si no fuesen desiguales]») no es un fin en sí
mismo, una exigencia de uniformización moralizadora de las costumbres y de
represión de la originalidad individual, tal como ha sido entendido a menudo en
el «socialismo real».
Aclarado lo anterior y en el entendido que las diversas concepciones
del mundo nunca estarán acabadas, que siempre serán un constructo en permanente
evolución a la cual contribuyen tanto los que están a favor como en contra de
la necesidad de mejorar las condiciones de satisfacción de las necesidades
básicas de la mayoría de la población y no a la inversa. Todo el esfuerzo de la
población no puede seguir siendo expoliado inmisericordemente por un cada vez más
pequeño universo de población, el que satisface con dispendio y demasía sus
necesidades, al punto que es quien ha puesto en serio peligro el equilibrio
ambiental. Son ecocidas satisfechos de
la cantidad de recursos de los que dispone y dispendia. Este, a mi
entender, es el efecto más nefasto de los modelos de producción y sujeción que
se han venido aplicando por siglos. Deconstruir esto, será muy difícil, solo
una férrea voluntad tanto de dirigentes como de una mayoría de población consciente
y responsable lograran alcanzarlo.
Necesidad de un dialogo constructivista
Debido a que muchos, hablan
de un proceso estructurado de dialogo, como parte de la reconstrucción
del Estado, y otros plantean la urgencia que se realicen platicas concretas con el propósito de superar las
necesidades más urgentes. Personalmente considero que se debe avanzar simultáneamente en construir
una visión estratégica prospectiva y aspiracional, refrendadas con mesas sectoriales de presión
para avanzar en superar los aspectos
coyunturales que contribuyen a enfrentar más a la sociedad. Los resultados de estas acciones de dialogo de
reconocimiento y toma de confianza, se debe reflejar en una corroboración iterativa
de hipótesis, con alto grado de flexibilidad
y aprendizaje para hacer cambios rápidos y oportunos frente a evidencias empíricas
de la falta de validez de las hipótesis sociales que se acuerden. Todo debe
estar diseñado con una arquitectura institucional abierta y modulada, de tal
manera que se superen las visiones absolutistas de total centralización versus
total descentralización hacia una visión democrática participativa, responsable
orientada por resultados para lograr el
desarrollo digno de la mayoría de la población. Todo esto soportado por un estado
de derecho fuerte, independiente y seleccionado por la población, con
permanencia de la carrera judicial. En todo caso se debe tener en mente para no
desesperar es que estos procesos llevan varias generaciones y requieren de
continuidad direccional, la cual debe asumir las instancias de la población y
no solo por los administradores públicos. Pasar de conocernos y aceptarnos
entre todos nosotros reconociendo el mismo valor para todos. De allí a tomar confianza
en las intenciones en el actuar de todos, lo cual permitirá acordar acciones de
cooperación para el logro de los propósitos acordados y de allí a reflejar la
correspondencia que permitirá un tejido social fuerte y un capital social
afectivo.
Se conocen los temas a atender priorizadamente, lo que se espera
es la voluntad política, esto es lo que hay que romper, no se debe esperar a
tener la voluntad política de quienes deberán sacrificar sus privilegios y
adoptar una igualdad respecto a la majestad de la ley, la cual será concertada
y acordada tomando como base el propósito del bien común y soportado en la
equidad social. Esta voluntad debe partir del pueblo y ejercer la presión
necesaria Tener una nueva relación entre todos, implica dejar de analizar estas
relaciones como un precio que pagar para vivir en paz, a un valor que deberá ser parte de una nueva cultura de armonía
y vinculación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario