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jueves, 10 de mayo de 2018

dialogo de tontosordos


Dialogo de sordotontos

Ha estado tomando más fuerza la necesidad de realizar un alto obligado y buscar caminos de dialogo para evitar que el país supere a Somalia para  que trate de superar a Nueva Zelandia en la percepción de corrupción. Actualmente tenemos un sin fin de indicadores, gracias a recursos como el Big Data y otros recursos, sin embargo cualquier intento de revertir este proceso degradante solo se podrá lograr  si se cumple con que «Hay que reaprender una vida democrática normal, reaprender a tomar iniciativas en el terreno de las ideas y de la práctica, en la búsqueda del debate apasionado, reaprender este grado de tolerancia hacia los errores que es imprescindible para descubrir la verdad, reaprender la plena independencia del juicio y del carácter»

Mentalidad social prevaleciente

En medio de una sociedad con una mentalidad altamente conservadora este ejercicio se transforma en una auto depuración que requeriría de  líderes con valores bien cimentados,  dispuestos incluso a sacrificar su liderazgo y reconocer sus errores pensando en el bien superior que es un país íntegro y humanizado. Pero los largos años en los que se ha añejado por varios siglos. No podemos señalar únicamente al tipo de invasión de la que fue víctima nuestro territorio, ni a la extremada concentración  a la que se sometió  el uso de los recursos en general, ni a la exclusión extrema que se aplicó a la población sojuzgada, simplemente tiene su cimiento en la falta de valores humanos de los invasores y la ferocidad y salvajismo con la que se impusieron, tal como era costumbre. Pero lo terrible es que estos usos culturales depredadores no han evolucionado casi nada, las relaciones entre invasores y sojuzgados siguen teniendo los mismos matices, la dominación por la vía de la inanición y el miedo sigue creciendo, lo cual se evidencia en la enorme intensidad de la desnutrición especialmente entre la población menos favorecida  por los modos de producción que se manifiestan en modos de sujeción al margen de los preceptos básicos  postulados y universalmente aceptados por los derechos humanos.

Superación de limitantes conceptuales

Incluso para satisfacción de los más recalcitrantes retrógrados es básico reconocer que "Marx no es un filósofo de la igualdad y de la supremacía del bien público sobre el interés privado, sino un filósofo de la libertad y de la individualidad. La relativa igualación de las condiciones (que no puede ser una nivelación o una homogeneización, ya que los seres humanos, en muchas de sus características y capacidades, son «individuos desiguales [y no serían distintos individuos si no fuesen desiguales]») no es un fin en sí mismo, una exigencia de uniformización moralizadora de las costumbres y de represión de la originalidad individual, tal como ha sido entendido a menudo en el «socialismo real».
Aclarado lo anterior y en el entendido que las diversas concepciones del mundo nunca estarán acabadas, que siempre serán un constructo en permanente evolución a la cual contribuyen tanto los que están a favor como en contra de la necesidad de mejorar las condiciones de satisfacción de las necesidades básicas de la mayoría de la población y no a la inversa. Todo el esfuerzo de la población no puede seguir siendo expoliado inmisericordemente por un cada vez más pequeño universo de población, el que satisface con dispendio y demasía sus necesidades, al punto que es quien ha puesto en serio peligro el equilibrio ambiental. Son ecocidas satisfechos de  la cantidad de recursos de los que dispone y dispendia. Este, a mi entender, es el efecto más nefasto de los modelos de producción y sujeción que se han venido aplicando por siglos. Deconstruir esto, será muy difícil, solo una férrea voluntad tanto de dirigentes como de una mayoría de población consciente y responsable lograran alcanzarlo.

Necesidad de un dialogo constructivista

Debido a que muchos,  hablan de un proceso estructurado de dialogo, como parte   de la reconstrucción del Estado, y otros plantean la urgencia que se realicen platicas  concretas con el propósito de superar las necesidades más urgentes. Personalmente considero que  se debe avanzar simultáneamente en construir una  visión estratégica   prospectiva y aspiracional,   refrendadas con mesas sectoriales de presión para avanzar en superar  los aspectos coyunturales que contribuyen a enfrentar más a la sociedad.  Los resultados de estas acciones de dialogo de reconocimiento y toma de confianza, se debe reflejar en una corroboración iterativa de  hipótesis, con alto grado de flexibilidad y aprendizaje para hacer cambios rápidos y oportunos frente a evidencias empíricas de la falta de validez de las hipótesis sociales que se acuerden. Todo debe estar diseñado con una arquitectura institucional abierta y modulada, de tal manera que se superen las visiones absolutistas de total centralización versus total descentralización hacia una visión democrática participativa, responsable orientada por resultados para lograr  el desarrollo digno de la mayoría de la población. Todo esto soportado por un estado de derecho fuerte, independiente y seleccionado por la población, con permanencia de la carrera judicial. En todo caso se debe tener en mente para no desesperar es que estos procesos llevan varias generaciones y requieren de continuidad direccional, la cual debe asumir las instancias de la población y no solo por los administradores públicos. Pasar de conocernos y aceptarnos entre todos nosotros  reconociendo   el mismo valor para todos. De allí a tomar confianza en las intenciones en el actuar de todos, lo cual permitirá acordar acciones de cooperación para el logro de los propósitos acordados y de allí a reflejar la correspondencia que permitirá un tejido social fuerte y un capital social afectivo.  
Se conocen los temas a atender priorizadamente, lo que se espera es la voluntad política, esto es lo que hay que romper, no se debe esperar a tener la voluntad política de quienes deberán sacrificar sus privilegios y adoptar una igualdad respecto a la majestad de la ley, la cual será concertada y acordada tomando como base el propósito del bien común y soportado en la equidad social. Esta voluntad debe partir del pueblo y ejercer la presión necesaria Tener una nueva relación entre todos, implica dejar de analizar estas relaciones como un precio que pagar para vivir en paz, a un valor que  deberá ser parte de una nueva cultura de armonía y vinculación.

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