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viernes, 28 de abril de 2017

De la importancia de la Participacion

La diferencia que existe entre un partido, movimiento político y grupo significativo de ciudadanos se encuentra en los fines fundantes de los mismos, los cuales son completamente diferentes entre sí.
Los partidos políticos estos buscan acceder al poder, a los cargos de elección popular e influir en las decisiones políticas y democráticas de la Nación. Los movimientos políticos buscan influir en la formación de la voluntad política o participar en las elecciones.  Los grupos significativos de ciudadanos recogen una manifestación política coyuntural

En el caso de las jornadas de 2015, fue eso una manifestación coyuntural de grupos significativos de ciudadanos,  que  envió un mandato respecto de la depuración politica, es decir como se espera que se maneje el Estado, so pena de sufrir los mismos resultados de los defenestrados. Lo complejo fue que  al no existir ninguna vinculación efectiva con determinado partido, este mandato no se ha traducido en  propuestas estructuradas  que busquen  incidir en la conformación de los ejes de poder así como en la nueva estructuración que se espera del Estado para responder a las aspiraciones de la mayoría de la población, frente a su hartazgo sobre la impunidad y corrupción, que les ha impedido gozar de los satisfactores para sus más mínimas necesidades. Esta desvinculación se da por  la inexistencia de verdaderos partidos políticos en el medio. Los "clubs privados de apropiación y disfrute de los recursos públicos"  realmente dejan mucho que desear, al punto que se procedió a las elecciones por desesperación  a un partido de "paracaidistas entrenados para bucear en letrinas", comandados por un cómico sin gracia, custodiado por un batallón de nefandos con claros vicios de  barbarie.  

Si   ese putrefacto recipiente de adulterados y cuatreros de poca monta, los que lograron llegar al poder. Entonces   son los movimientos cívicos  que deberían de protestar contra sí mismos,  por apañar esta decisión irreflexiva. No contar con partidos confiables; la prevalencia de un mercado de plazas para la elección;  un posición programática indefinida y la falta de trayectoria,    fueron  una clara advertencia que no se podrían hacer cambios; pues seguiríamos siendo manipulados a ultranza por los mismos  mercachifles de la política. 

Otro aspecto a tomar en cuenta es que,  en tanto quienes desean cambios no asuman posiciones de poder mediante la conformación de partidos políticos,  los cambios no podrán ser a la medida del país que queremos construir la mayoría de guatemaltecos. Si se continúa con  la demonización de la participación partidaria, por la calidad de partidos y de políticos que existen, nunca dejaremos de quejarnos.  Como decían nuestros antepasados "El que quiere pescado fresco que se moje las piernas. Sino,  "que continúe comiendo lo que tanto rechaza". 

La aversión que amplios sectores de la población ha adquirido hacia el quehacer político es un obstaculo casi infranqueable a la reconstrucción de la nación. Hay que estar claros que estamos derruidos, somos un país enfermo de miserables, violentos, ignorantes, malditos que encima tienen una profunda anomia política y una repugnancia a esforzarse, no sólo por los cambios personales que aspira a lograr sino en contribuir a los cambios colectivos que  se requieren para vivir mejor. En todos los ámbitos estamos plagados de habitantes acomodaticios, mediocres e irresponsables, que se consideran a si mismos como "chispudos, vivos y super pilas" pero que están dispuestos a pasar encima de otros, para lograr sus espurios propósitos. Padecen de un hedonismo, incubado en una severa inseguridad y bajísima autoestima, que se ha logrado trascender ficticiamente a partir de esconder sus temores, pero viviendo permanente con ellos. 

Si las condiciones  metaeconomicas presentan un panorama de absoluta  adversidad a cualquier cambio, sobre todo por estar apropiada por parte de quienes se resisten a evolucionar 

jueves, 13 de abril de 2017

Consideraciones sobre politicas de fomento y desarrollo

Desde hace 10 años anotamos lo siguiente respecto de la Planificación Estratégica con Enfoque Territorial
" El gasto público en áreas rurales se realiza por un gran número de unidades
ejecutoras, cada una de las cuales prioriza con visión sectorial; la planificación
territorial puede contribuir a reordenar el gasto público. La existencia de un gran
número de unidades sectoriales resulta en una atomización y dispersión del gasto público
rural, dada la descoordinación entre los entes rectores y las visiones sectoriales. En ese
sentido se requiere de una planificación estratégica territorial sostenible y sistémica, que
permita la coordinación y oriente la inversión rural, para que se responda a una visión
integral. Esta planificación estratégica, además, debe encontrar articulación con la
planificación del desarrollo nacional.
En virtud de ello, el reto es atender y dar seguimiento en los ciclos que intervienen en la
planificación, entendida ésta de manera integral. Es decir, en donde se incorpora la
planificación territorial desde la formulación de los planes de desarrollo, que deberá
hacerse de manera coordinada entre los entes rectores involucrados y la participación de
los actores sociales involucrados, hasta la implementación, seguimiento y evaluación del
mismo."
Lamentablemente la situación ha empeorado, porque cada periodo administrativo, se han visto adornados por unos cuadros políticos cada vez menos capaces de concentrar sus esfuerzos en avanzar en algunos temas puntuales que generan serios rezagos y que la población demanda que se atiendan. A la fecha las necesidades básicas son satisfechas  por el enorme flujo de remesas privadas, que llegan como al 70% de las exportaciones o se pueden equiparar al déficit comercial.  Pero lo mas sobrecogedor es que en términos absolutos la pobreza nos esta apabullando y cada vez tiene un ataque mas furioso. El futuro de un país exportador o de una ruralidad prospera o de una sociedad ética basada en el conocimiento o cualquier aspiración sublime, se pulveriza pues un país con una población creciendo en la ignominia y el abandono, que representan un capital humano donde  los ciudadanos estamos inermes ante la voracidad de un gobierno sin escrúpulos y desprovistos de las fortalezas necesarias para enfrentar este embate inmisericorde al que estamos sometidos. En tanto no se paguen honestamente los impuestos y todos asumamos la responsabilidad de construir un mejor país y que asumamos un papel riguroso en la vigilancia de estos recursos, incluso participando directamente en el manejo de la cosa publica, aunque hoy esto sea una de las profesiones mas riesgosas en cuanto a perder la honorabilidad ante la opinión publica.
Para ser funcionario publico competente, no basta conque se tenga habilidad en la gestión privada, pues esta tiene como propósito la racionalidad económica creciente, cada año mas ganancias derivadas de una reducción de costos e incremento de la productividad a cualquier costo. La gestión publica no solo debe enfrentar serios desafíos en la irracionalidad de los procesos internos de la administración publica, que parte del supuesto básico que todos son corruptos y que hay que establecer los mas intricados para evitarlo, pero a pesar de todo los privilegiados los superan en desmedro de quienes realmente están comprometidos con realizar su tarea y que tienen conciencia de la función del Estado en general y del Gobierno en lo particular. Ademas de racionalizar el uso de recursos debe diseñar medidas, acciones y mecanismos con los cuales contribuya al esfuerzo de los actores privados a generar mayores ingresos y utilidades, de donde se supone debe generarle ingresos suficientes para realizar su tarea de facilitación. Hay un sinnúmero de gerentes privados que consideran que administrar la cosa publica es sencilla y que tienen garantizado el éxito. Algunos lo hacen con el propósito de mantener sus áreas de influencia y poder sobre la cosa publica y otros ademas también desean facilitarse la obtención de ganancias incrementales sin ningún esfuerzo y muy rápidamente. Como están acostumbrados a realizar esta tarea desde su función privada les es muy sencillo les es muy sencillo hacerlo desde la función publica.
No es posible continuar realizando diversas funciones publicas con una visión privada y expoliadora y tratando de demostrar la importancia de las funciones publicas y por ello de la creación de satisfactores de necesidades y la apertura de oportunidades para garantizar el bienestar de todos los ciudadanos.  Por ello es que hay que revisar el anquilosamiento que se ha posesionado de la gestión publica y transformarla profundamente. No se puede seguir queriendo mejorar a un grueso de la población, de ser un país exportador, de tener prosperidad tanto en el área central como  en ciudades intermedias y en las áreas rurales o ser una sociedad del conocimiento, con un equipo humano competente, profesionalizado y con garantías de permanencia de acuerdo a la calidad de su desempeño. Un estado con un poder  servicio que tenga la funciones publicas bien definidas, sea digno pertenecer a este segmento de la población, que se reconozca su función, que sea constantemente fortalecido y con una retribución acorde a su desempeño. En tanto no se tenga un organismo del estado dedicado a velar por el servicio publico.